


Title : Historia general de las cosas de Nueva Espana. Tomo 2 / por... Bernardino de Sahagun,...
Author : Bernardino de Sahagún (franciscain ; 1505?-1590)
Publisher : P. Robredo (Mexico)
Date of publication : 1938
Subject : Indiens d'Amérique -- Mexique -- Antiquités
Subject : Aztèques -- Moeurs et coutumes
Subject : Mexique -- 1519-1540 (Conquête)
Type : monographie imprimée
Language : Spanish
Format : 5 vol. : pl. ; in-8
Format : application/pdf
Copyright : domaine public
Identifier : ark:/12148/bpt6k83043m
Source : Bibliothèque nationale de France, Pc-1107 (2)
Relation : http://catalogue.bnf.fr/ark:/12148/cb31802739b/description
Provenance : bnf.fr
| LIBRO QUINTO. Que trata de los agüeros y pronósticos, que estos naturales tomaban de algunas aves, animales y sabandijas para adivinar las cosas futuras | 7 |
| Prólogo. | 9 |
| Capítulo I. Del agüero que tomaban cuando alguno oía de noche aullar a alguna bestia fiera, o llorar como vieja, y de lo que decían los agüeros en este caso | |
| Capítulo II. Del agüero indiferente que tomaban de oír cantar a un ave que llaman oacton, y de lo que hacían los mercaderes que iban camino en este caso | |
| Capítulo III. Del agüero que tomaban cuando oían de noche algunos golpes, como de quien está cortando madera | |
| Capítulo IV. Del mal agüero que tomaban del canto del buho, ave | |
| Capítulo V. Del mal agüero que tomaban del chillido de la lechuza | |
| Capítulo VI. del mal agüero que tomaban cuando veían que la comadreja o mostolilla atravesaba por delante de ellos cuando iban por el camino o por la calle | |
| Capítulo VII. Del mal agüero que tomaban cuando veían entrar algún conejo en su casa | |
| Capítulo VIII. Del mal agüero que tomaban los naturales de esta Nueva España cuando encontraban una sabandija o gusano que llaman pinauiztli | |
| Capítulo IX. Del agüero que tomaban cuando un animalejo muy hediondo que se llamaba epatl entraba en su casa, u olían su hedor en alguna parte | |
| Capítulo X. Del mal agüero que tomaban de las hormigas y ranas y ratones en cierto caso | |
| Capítulo XI. Que trata del agüero que tomaban cuando de noche veían estantiguas | |
| Capítulo XII. Que trata de unos fantasmas que aparecían de noche que llaman tlacanexquimilli | |
| Capítulo XIII. En que se trata de otras fantasmas que aparecian de noche | |
| Apéndice del Quinto Libro. De las abusiones que usaban estos naturales. | |
| LIBRO SEXTO. De la Retórica y Filosofía moral y Teologia de la gente mexicana, donde hay cosas muy curiosas, tocantes a los primores de su lengua, y cosas muy delicadas tocantes a las virtudes morales | |
| Prólogo. | |
| Capítulo I. Del lenguaje y afectos que usaban cuando oraban al principal dios llamado Tezcatlipoca o Titlacáuan, o Yáotl, en tiempo de pestilencia, para que se las quitase. Es oración de los sacerdotes en la cual le confiesan por todo poderoso, no visible ni palpable. Usan de muy hermosas metáforas y maneras de hablar | |
| Capítulo II. Del lenguaje y afectos que usaban cuando oraban al principal de los dioses llamado Tezcatlipoca y Yoalli Ehécatl, demandándole socorro contra la pobreza. Es oración de los sátrapas en la cual le confiesan por señor de las riquezas, descanso y contento y placeres y dador de ellas, y señor de la abundancia | |
| Capítulo III. Del lenguaje y afectos que usaban cuando oraban al principal dios llamado Tezcatlipoca y Yáotl, Nécoc Yáotl, Monenequi, demandándole favor en tiempo de guerra contra sus enemigos. Es oración de los sátrapas, que contiene muy delicadas metáforas y muy elegante lenguaje. En ella manifiestamente se ve que creian que todos los que morían en la guerra iban a la casa del sol, donde gozaban de deleites eternos | |
| Capítulo IV. Del lenguaje y afectos que usaban cuando oraban al principal dios llamado Tezcatlipoca, Teyocoyani, Teimatini, primer proveeder de las cosas necesarias, demandando favor para el señor recién electo para que hiciese bien su oficio. Es oración de los sátrapas, que contiene sentencias muy delicadas | |
| Capítulo V. Del lenguaje y afectos que usaban cuando oraban al mayor de los dioses llamado Tezcatlipoca, Titlacáuan, Moquequeloa, después de muerto el señor, para que les diese otro. Es oración del mayor sátrapa donde se ponen delicadezas muchas en penitencia y en lenguaje | |
| Capítulo VI. Del lenguaje y afectos que usaban orando a Tezcatlipoca demandándole tuviese por bien de quitar del señorío, por muerte o por otra vía, al señor que no hacía bien su oficio: Es la oración o maldición del mayor sátrapa, contra el señor, donde se pone muy extremado lenguaje y muy delicadas metáforas | |
| Capítulo VII. De la confesión auricular que estos naturales usaban en tiempo de su infidelidad, una vez en su vida | |
| Capítulo VIII. Del lenguaje y afectos que usaban cuando oraban al dios de la pluvia llamado Tláloc el cual tenían que era señor y rey del paraíso terrenal, con otros muchos dioses sus sujetos, que llamaban Tialoques, y su hermana llamada Chicomecóatl: la diosa Ceres. Esta oración usaban los sátrapas en tiempo de seca para pedir agua a los arriba dichos: Contiene muy delicada materia; están expresos en ella muchos de los errores que antiguamente tenían. | |
| Capítulo IX. Del lenguaje y afectos que usaba el señor después de electo para hacer gracias a Tezcatlipoca por haberle electo en señor, y para demandarle favor y lumbre para hacer bien su oficio, donde se humilla de muchas maneras | |
| Capítulo X. Del lenguaje y afectos que usaban para hablar, y avisar al señor recién electo. Es plática de alguna persona muy principal, uno de los sátrapas o de algún "pilli" o "tecutli", el que más apto era para hacerla; tiene maravilloso lenguaje y muy delicadas metáforas y admirables avisos | |
| Capítulo XI. De lo que dice otro orador en acabando el primero, mostrando brevemente la alegría de todo el reino por su elección, y mostrando el deseo que todos sus vasallos tienen de su larga vida y prosperidad; no lleva esta oración tanta gravedad, ni tanto coturno como la pasada | |
| Capítulo XII. De lo que responde el señor a sus oradores, humillándose haciéndolos gracias por lo que han dicho | |
| Respuesta del orador a quien habló el señor recién electo lo arriba dicho. | |
| Capítulo XIII. De los afectos y lenguaje que usa el que responde por el señor a los oradores cuando el señor no se halla para responder; es oración de algún principal, o amigo o pariente del señor, bien hablado y bien entendido; usa en ella de muchos colores retóricos. | |
| Capítulo XIV. En que se pone una larga plática con que el señor hablaba a todo el pueblo la primera vez que les hablaba; exhórtanlos a que nadie se emborrache, ni hurte, ni cometa adulterio; exhórtalos a la cultura de los dioses al ejercicio de las armas, y a la agricultura | |
| Capítulo XV. Que después de la plática del señor se levanta otro principal y hace otra plática al pueblo en presencia del mismo señor. encareciendo las palabras que el señor dijo y engrandeciendo su persona y autoridad, y reprendiendo con agrura los vicios que él tocó en su plática | |
| Capítulo XVI. De la respuesta que hacía un viejo principal y sabio en el arte de bien hablar, respondiendo de parte de pueblo, agradeciendo la doctrina y razonamiento del señor y protestando la guarda de todo lo que se les había dicho | |
| Capítulo XVII. Del razonamiento, lleno de muy buena doctrina en lo moral, que el señor hacía a sus hijos cuando ya habían llegado a los años de discreción, exhortándolos a huír los vicios y a que se diesen a los ejercicios de nobleza y de virtud | |
| Capítulo XVIII. Del lenguaje y afectos que los señores usaban hablando y doctrinando a sus hijas cuando ya habían llegado a los años de discreción: exhórtanlas a toda disciplina y honestidad interior y exterior y a la consideración de su nobleza para que ninguna cosa hagan por donde afrenten a su linaje, háblanlas con muy tiernas palabras y en cosas muy particulares | |
| Capítulo XIX. Que en acabando el padre de exhortar a la hija, luego delante de él tomaba la madre la mano, y con muy amorosas palabras la decía que tuviese en mucho lo que su padre la habia dicho y lo guardare en su corazón como cosa muy preciosa, y luego comenzaba ella a disciplinarla de los atavíos que ha de usar y de como ha de hablar y mirar y andar, y que no cure de saber de vidas ajenas, y que el mal que de otros oyere nunca lo diga. Más aprovecharían estas dos pláticas dichas en el púlpito, por el lenguaje y estilo que están (mutatis mutandis) a los mozos y mozas, que otros muchos sermones | |
| Capítulo XX. Del lenguaje y afectos que usaba el padre, principal o señor, para amonestar a su hijo a la humildad y conocimiento de sí mismo, para ser acepto a los dioses y a los hombres, donde pone muchas consideraciones al propósito con maravillosas maneras de hablar y con delicadas metáforas y propísimos vocablos | |
| Capítulo XXI. Del lenguaje y afectos que el padre, señor principal, usaba para persuadir a su hijo al amor de la castidad, donde pone cuan amigos eran los dioses de los castos, con muchas comparaciones y ejemplos muy al propósito con excelente lenguaje; tratando esta materia ofrécese tocar otras muchas cosas gustosas de leer. | |
| Capítulo XXII. En que se contiene la doctrina que el padre principal o señor, daba a su hijo, cerca de las cosas y policía exterior, conviene a saber, como, se había de haber en el dormir, comer, beber, hablar y en el traje, y en el andar y mirar y oir, y que se guarde de comer comida de mano de malas mujeres porque dan hechizos. | |
| Capítulo XXIII. De la manera que hacían los casamientos estos naturales. | |
| Capítulo XXIV. En que se pone lo que hacían cuando la recién casada se sentía preñada | |
| Cuando oran siempre son dos oradores los que hablan. El segundo viejo orador dice lo que sigue | |
| Aquí responde el que es saludado, o alguno en su nombre, y dice así. | |
| Capítulo XXV. Del lenguaje y afectos que usaban dando la enhorabuena a la preñada, hablando con ella. Es plática de alguno de los parientes de el; avisábanla en ella de que haga gracias a los dioses por el beneficio recibido, y que se guarde de todo lo que puede empecer a la criatura; lo cual relatan muy por menudo; y acabándola de hablar, habla luego a sus padres de los mozos, y alguno de ellos responde a los oradores; también la preñada habla a su suegro y suegra | |
| Después de haber acabado el orador vuelve la plática a los padres y madres de los casados, diciendo | |
| Aquí responden al orador el padre y la madre de la moza | |
| Aquí habla la preñada, respondiendo a lo que los viejos oradores dijeron y dice | |
| Capítulo XXVI. En que se pone lo que los padres de los casados hacían cuando ya la preñada estaba en el séptimo u octavo mes; y es que los padres y parientes de los casados se juntaban en casa de los padres de ella y comían y bebían, lo cual acabado, un viejo de la parte del marido hacía un parlamento para que se buscase una partera bien instruída en su oficio para que partease a la preñada. | |
| Capítulo XXVII. De cómo una matrona parienta del mozo hablaba a la partera, para que se encargase del parto de la preñada; y de como la partera responde, aceptando el ruego, y de los avisos que da a la preñada para que su parto no sea dificultoso; donde se ponen muchas cosas apetitosas de leer y de saber y muy buen lenguaje mujeril y muy delicadas metáforas | |
| Aquí habla la partera que apareja a las mujeres preñadas para que paran con facilidad, y las partea al tiempo del parir, y dice | |
| Aquí responden la madre y parientas de la casada a la partera | |
| Aquí habla la partera | |
| Capítulo XXVIII. De las diligencias que hacía la partera, llegada la hora del parto, para que la preñada pariese sin pena, y de los remedios que la aplicaba si tenía mal parto, donde hay cosas bien gustosas de leer | |
| Capítulo XXIX. De como a las mujeres que morían de parto las canonizaban por diosas, y las adoraban como a tales y que tomaban reliquias de su cuerpo; y de las ceremonias que hacian antes que las enterrasen, donde hay cosas que los confesores hay harta necesidad que las sepan. A estas que así morían de parto llamaban mocihuaquetzque, y de estas sale el llamar al occidente Cihuatlampa. | |
| Capítulo XXX. De como la partera hablaba al niño en naciendo, y las palabras que le dice de halago y de regalo, y de ternura y de amor, donde se ponen muy claras palabras que la ventura o buena fortuna con que cada uno nace, antes del principio del mundo, le está por los dioses asignada o concedida, y la partera gorjeando con la criatura pregúntale que suerte de ventura le ha cabido. | |
| Capítulo XXXI. De lo que la partera decia al niño cuando le cortaba el ombligo, que eran todas las fatigas y trabajos que habia de padecer en este mundo, y al cabo morir en la guerra o sacrificado a los dioses, y daban el ombligo a los que iban a la guerra, para que le enterrasen en el lugar donde se combatían los que peleaban, que en todas partes tenían lugar señalado para pelear: y el ombligo de la niña enterrábanlo cabe el hogar, en señal que la mujer no ha de salir de casa y que todo su trabajar ha de ser cerca del hogar, haciendo de comer etc | |
| Capítulo XXXII. De como la partera en acabando de hacer lo arriba dicho, luego lavaba la criatura, y de la manera que hacian aquel lavatorio, y lo que la partera rezaba mientras que lavaba a la criatura; eran ciertas oraciones enderezadas a la diosa del agua que se llama Chalchiuhtlícue | |
| Capítulo XXXIII. Del razonamiento que hacía la partera a la recién parida, y de las gracias que los parientes de la parida la hacían a la partera por su buen trabajo, y de lo que la partera responde, donde hay muy esmerado lenguaje, en especial en la respuesta de la partera | |
| Capítulo XXXIV. Que entre los señores principales y mercaderes usaban, los unos a los otros, dar la enhorabuena del primogénito, enviando dones, y quien de su parte hablase a la criatura, saludándola, y a la madre y padre y abuelos; enviaban a hacer esto a algun viejo honrado sabio y bien hablado, el cual primeramente hablaba al niño con lenguaje muy tierno y amoroso, lleno de mil dijes. Esto hacían por dar contentamiento a los padres del niño | |
| Capítulo XXXV. De los afectos y lenguaje que usaban los embajadores, enviados de los señores de otros pueblos a saludar a la criatura y a sus padres, y de lo que respondían de parte de los saludados. | |
| Capítulo XXXVI. De como los padres de la criatura hacían llamar a los adivinos para que dijesen la fortuna o ventura que consigo traía la criatura, según el signo en que había nacido; los cuales venidos preguntaban con diligencia la hora en que había nacido, y si había nacido antes de la media noche, atribuíanle al signo del día pasado, y si había nacido después de la media noche, atribuíanle al signo del dia siguiente; y si habia nacido en la media noche, atribuíanle a ambos signos; y luego miraban sus libros, y pronosticábanle su ventura, buena o mala, según la calidad del signo en que había nacido | |
| Capítulo XXXVII. Del bautismo de la criatura, y de todas las ceremonias que en el se hacían, y del poner el nombre de la criatura y del convite de los niños, etc | |
| Capítulo XXXVIII. Del bautismo de las niñas, en cuanto toca algunas particulares ceremonias que se hacían, cuando la primera vez la partera ponia a la criatura (en la cuna) que era en acabándola de bautizar, y de las palabras que entonces decía | |
| Capítulo XXXIX. De como los padres y madres, deseando que sus hijos e hijas viviesen, prometian de los meter en la casa de religión, que en cada pueblo habia dos, una más estrecha que otra, así para hombres como para mujeres, donde los metían en llegando a edad convenible | |
| Capítulo XL. De como en llegando el tiempo de meter a su hijo, o hija donde le habían prometido, se juntaban todos los parientes ancianos y avisaban al muchacho o muchacha del voto que sus padres habían hecho, y del lugar donde había de entrar y de la vida que había de hacer | |
| Capítulo XLI. De algunos adagios que esta gente mexicana usaba | |
| Capítulo XLII. De algunos zazamiles de los muchachos que usa esta gente mexicana, que son los "que cosa y cosa de nuestra lengua" (acertijos) | |
| Capítulo XLIII. De algunas metáforas delicadas con sus declaraciones. | |
| LIBRO SEPTIMO. Que trata de la Astrologia Natural, que alcanzaron estos naturales de esta Nueva España | |
| Prólogo. | |
| Al lector | |
| Capítulo I. Del sol | |
| Capítulo II. De la luna | |
| Capítulo III. De las estrellas llamadas Mastelejos | |
| Capítulo IV. De las cometas | |
| Capítulo V. Del viento | |
| Capítulo VI. De las nubes | |
| Capítulo VII. De la helada, nieve y granizo | |
| Capítulo VIII. De la manera que tenían en contar los años | |
| Capítulo IX. Del temor que tenían al hambre cuando andaba la cuenta de los años en ce tochtli, y de la provisión que hacían en el año antes | |
| Capítulo X. De la gavilla o atadura de los años, que era después que cada uno de los cuatro caracteres habia regido cada uno trece años, que son cincuenta y dos, y de lo que en este año de cincuenta y dos hacían | |
| Capítulo XI. Del orden que guardaban en sacar la lumbre nueva en el año cincuenta y dos y todas las ceremonias que para sacarla hacían. | |
| Capítulo XII. De lo que se hacía después de haber sacado el fuego nuevo. | |
| Capítulo XIII. De como toda la gente después de haber tomado fuego nuevo, renovaban todos sus vestidos y alhajas, donde se pone la figura de la cuenta de los años | |
| LIBRO OCTAVO. De los reyes y Señores, y de la manera que tenían en sus elecciones, y en el Gobierno de sus Reinos | |
| Prólogo. | |
| Capítulo I. De los señores y gobernadores que reinaron en México desde el principio del reino hasta el año de 1560 | |
| Capítulo II. De los señores que reinaron en el Tlatilulco, antes que perdiesen el señorio, y después que se le tornaron los españoles, hasta el año de 1560 | |
| Capítulo III. De los señores de Tezcoco | |
| Capítulo IV. De los señores de Huexotla | |
| Capítulo V. En que so suman los años que ha que fué destruída Tulla, hasta en año de 1565 | |
| Capítulo VI. De las señales y pronósticos que aparecieron antes que los españoles vinieran a esta tierra, ni hubiese noticia de ellos | |
| Capítulo VII. De las cosas notables que acontecieron después que los españoles vinieron a esta tierra, hasta el año 30 | |
| Capítulo VIII. De los atavios de los señores | |
| Capítulo IX. De los aderezos que los señores usaban en sus areitos | |
| Capítulo X. De los pasatiempos y recreaciones de los señores | |
| Capítulo XI. De los asentamientos de los señores | |
| Capítulo XII. De los aderezos que usaban los señores en la guerra | |
| Capítulo XIII. De las comidas que usaban los señores | |
| Capítulo XIV. De la manera de las casas reales | |
| 1.-De la audiencia en las causas criminales | |
| 2.-De la audiencia en las causas civiles | |
| 3.-De la audiencia para la gente noble | |
| 4.-Del consejo de guerra | |
| 5.-De las trojes o alhóndigas | |
| 6.-De la casa de los mayordomos | |
| 7.-De la casa de los cantores, y de los atavíos del areito | |
| 8.-De la casa de los cautivos | |
| Capítulo XV. De los atavíos de las señoras | |
| Capítulo XVI. De los ejercicios de las señoras | |
| Capítulo XVII. De las cosas en que se ejercitaban los señores para regir bien el reino | |
| 1.-Del aparato y orden que usaban para acometer en la guerra | |
| 2.-De la manera de elegir los jueces | |
| 3.-De la manera de los areitos | |
| 4.-De la vigilancia de noche y de día sobre las velas | |
| 5.-De los juegos en que el señor se recreaba | |
| 6.-De la liberalidad del rey | |
| Capítulo XVIII. De la manera que tenían en elegir a los señores | |
| 1.-De como componian a los electos de ornamentos penitenciales y los llevaban a la casa de Huitzilopochtli | |
| 2.-De como hacían penitencia los electos en el templo, sin salir de él cuatro días | |
| 3.-De como acabada la penitencia llevaban al señor a los palacios reales y a los otros a sus casas | |
| 4.-De como hace el señor un solemnísimo convite | |
| 5.-De como se aparejaba el señor para dar guerra a alguna provincia. | |
| Capítulo XIX. Del orden que había en el tianquez, del cual el señor tenía especial cuidado | |
| Capítulo XX. De la manera que tenían los señores y gente noble en criar a sus hijos | |
| Capítulo XXI. De los grados por donde subían hasta hacerse tequitlatoque. | |
| LIBRO NONO. De los Mercaderes y Oficiales de oro, piedras preciosas, y plumas ricas | |
| Prólogo. | |
| Capítulo I. Del principio que tuvieron los mercaderes en México y en Tlatilulco | |
| Capítulo II. De como los mercaderes comenzaron a ser tenidos por señores y honrados como tales | |
| Capítulo III. De las ceremonias que hacían los mercaderes cuando se partían a alguna parte a tratar | |
| Capítulo IV. De lo que hacían en llegando a donde iban | |
| Capítulo V. De donde nació que los mercaderes se llamaron naualoztomeca. | |
| Capítulo VI. De la ceremonia que se hacía a los mercaderes cuando llegaban a su casa, que se llama lavoratorio de pies | |
| Capítulo VII. Del modo que tenían los mercaderes en hacer banquetes | |
| Capítulo VIII. De las ceremonias que hacía el que hacía el banquete, cuando comenzaban los cantores el areito, y lo que hacían por toda la noche | |
| Capítulo IX. De las ceremonias que hacían al romper el alba y lo que hacían en saliendo el sol | |
| Capítulo X. De otra manera de banquete que hacían los mercaderes, más costoso, en el cual mataban esclavos | |
| Capítulo XI. De lo que pasaba cuando el que hacía el banquete iba a convidar a los otros mercaderes a Tochtepec | |
| Capítulo XII. De lo que pasaba el que hacía el banquete con los mercaderes de su pueblo, después que volvía de convidar | |
| Capítulo XIII. De como se comenzaba el banquete o fiesta, y de lo que en el pasaba | |
| Capítulo XIV. De como mataban los esclavos del banquete | |
| Capítulo XV. De los oüciales que labran oro | |
| Capítulo XVI. De la manera de labrar de los plateros | |
| Capítulo XVII. De los oficiales que labran las piedras preciosas | |
| Siguense la manera que tenían los lapidarios en labrar las piedras | |
| Capítulo XVIII. De los oficiales que labran pluma, que hacen plumajes y otras cosas de pluma | |
| Capítulo XIX. De la fiesta que los oficiales de pluma hacían a sus dioses | |
| Capítulo XX. De los instrumentos con que labran los oficiales de pluma. | |
| Capítulo XXI. De la manera que tienen en hacer su obra estos oficiales. | |
| LAMINAS. | |
| Tabla de la cuenta de los años | |
| Lámina No. 1-XVIII de los Primeros Memoriales | |
| Lámina No. 2-XXII de los Primeros Memoriales | |
| Lámina No. 3-XXIII de los Primeros Memoriales | |
| Lámina No. 4-XXV de los Primeros Memoriales | |
| Lámina No. 5-LII del Códice Florentino | |
Download









