43 CAPITULO Ï. DEL LENGUAJE Y AFECTOS QUE USABAN CUANDO ORABAN AL PRINCIPAL DIOS LLAMADO TEZCATLIPOCA 0 TiTLACÀUAN, 0 YÂOTL, EN TIEMPO DE PESTILENCIA, PARA QUE SE LAS QUITASE. Es ORACÏÔN DE LOS SACERDOTES EN LA CUAL LE CONFIESAN l'OR TODO PODEROSO, NO VISIBLE NI PALPABLE. USAN DE MUY HERMOSAS METAFORAS Y MANERAS DE HABLAR. Oh valeroso senor nuestro, debajo de cuyas alas nos ampa- ramos, y defendemos, y hallamos abrigo tu eres invisible, y no palpable, bien as! como la noche y el aire 1 Oh, que yo, bajo y de poco valor, me atrevo a parecer delante de V. M.! Ven- go a hablar como rùstico y tartamudo; sera la manera de mi hablar como quien va sa!tando camellones, o andando de lado, to cual es cosa muy fea, por !o cual temo de provocar vuestra ira contra mi, y en lugar de aplacaros temo de indignaros; pero V. M. hara !o que fuere servido de mi persona, oh senor, que habéis tenido por bien de desamparamos en estos dias, confor- me al consejo que vos tenéis as! en el cielo, como en el infiemo! Hay dolor, que la ira e indignaci6n de V. M. ha descendido en estos dias sobre nosotros, porque las aflicciones grandes y mu- chas, de vuestra indignaci6n, nos han anegado y sumido, bien asi como piedras y lanzas y saetas que han descendido sobre los tristes que vivimos en este mundo, y esto es la gran pestilencia con que somos aftigidos, y casi destrufdos, oh senor vaterosn y todopoderoso! t ;Hay dolor, que ya la gente popular se va acabando con- sumiendo! Gran destruccion y grande estrago hace ya la pesti- lencia en toda la gente; y to que mas es de doter, que los ninos inocentes y sin culpa, que en ninguna otra cosa entendian, sino en jugar con las pedrezuelas y en hacer montondllos de tierra, ya mueren como abarrajados, y estrellados en las piedras y en